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domingo, 22 de mayo de 2011

Buffet libre


Se habla de fiesta de la democracia, pero realmente, viendo la mesa llena de papeletas, pienso que esto es un buffet. El que lo quiera ver como un menú de primero, segundo y postre se perderá la riqueza que se ofrece.

La gente parece haber aprovechado la jornada de reflexión. Vienen sin ninguna duda encima, con el cerebro bien planchado. Toman su opción y la guardan en el sobre con cierta urgencia, como si el valor de un voto dependiera del tiempo que lleve en la urna. Votos de roble, crianza y reserva.

Yo sí tengo alguna duda. En los bolsillos siempre queda algo de arena. Por eso me detengo en todas las opciones políticas pensando en cómo serían las cosas si alguna ganara. Dudo, sí, pero mantengo el gesto del que tiene las ideas muy claras para que el policía de la puerta no se me acerque.

-Usted, caballero, no ha reflexionado lo suficiente. Vuelva a casa y dedíquele un tiempo, hágame el favor.

Pongo cara de Mou y camino con las manos en los bolsillos alrededor de la mesa. ¿Y quién habla todavía de bipartidismo? ¿Quién dice que la democracia está secuestrada?. Si no quieres carne o pescado, hay otras opciones :

-Unión por Leganés. (ULEG)
-Partido de los mayores y autónomos. (PDMA)
-Partido humanista. (PH)
-Familia y Vida. (PFV)
-Por un mundo más justo. (PUM+J)
-Partido antitaurino contra el maltrato animal. (PACMA)
-Partido de fumadores españoles. (PARFE)
-Regeneración. (REG)

Y mis favoritos :

-Partido pirata. (PIRATA)
-Ciudadanos en blanco. (CENB)

Si le preguntara a Daniel, que está a mi lado, a quién votaría, creo que el partido pirata se llevaba mi voto. Pero tengo que reconocer que, de todos, el de ciudadanos en blanco es el que más me gusta. Parece el título de un cuento de Phillip K. Dick. El nombre es importante : Un amigo americano se hizo del Hércules cuando vino a España porque le gustaba el nombre. Lo sorprendente es que, años después, sigue siendo del Hércules.

-El único que le ha ganado al Barça en su campo – me recuerda, que es su forma elegante de decir – A nosotros no nos metieron cinco goles

Así que me debato entre el voto útil y el voto del “a ver qué pasa”. La diferencia entre uno y otro es que con el primero ganas en seguridad lo que pierdes de parte lúdica, mientras que con el segundo tendrías el miedo de saber que unos quinceañeros pilotan un avión con un cargamenteo de cinco millones de parados, sí, pero precisamente por eso estarías atento, escucharías sus palabras y de vez en cuando te asomarías a la cabina para saber si están vigilando las indicaciones o viendo Fast & Furious 5

No le echo más emoción al tema : acabo eligiendo lo más parecido al voto útil que encuentro con una pequeña dosis del “a ver qué pasa”.

La gente usa la urna como reflejo de la democracia. Para mí, la mejor definición de este sistema es esta mesa, en la que todas las opciones, hasta las más estúpidas, tienen las mismas papeletas que las demás. No son como esas bandejas de pasteles en las que, si te descuidas, te meten la mitad de batata, la otra mitad de cabellos de ángel y, para disimular, añaden algunos de chocolate, crema y café. Los pasteles de cabello de ángel son como los cangrejos de las paellas de menú : nadie se los come.

Le comento a Daniel lo del partido pirata y me mira sorprendido.

-¿Les has votado?
-No.
-¡No!

Está decepcionado, como si no hubiera mejor opción. Estos tipos no son tontos y, por lo que veo en sus apellidos, es gente que sabe de qué va eso de navegar : Hay un Manzanares y una del Mar y un Bergantiños y un Galera. Seguro que se quedan en el inconsciente de los enanos y cuando crezcan, por una cuestión sentimental, elegirán esa papeleta que en su momento no pudieron utilizar.

Al tiempo.

domingo, 3 de abril de 2011

Carta al pirata Barbacoa

Pirata Babacoa.

Compañía de piratas Bambalúa.

A 3 de Abril de 2011.

Estimado señor Barbacoa :

Me pongo en contacto con usted porque me han llegado noticias de que no encuentran marineros que quieran embarcarse con usted en su próximo viaje al mar de la basura. No les culpo porque, viendo la basura con la que vivimos diariamente, no tiene mucho sentido enrolarse para ir a buscar más, pero su plan me resulta especialmente atractivo porque, en el fondo, siempre he querido ser pirata.

Le expongo a continuación diez razones por las que creo que debería admitirme en su tripulación. Creo que pueden serle de interés.

1-Sé diferenciar un balance de un auténtico plano del tesoro : Ya sabe que gran parte de la mierda que nos estamos tragando tan silenciosamente se debe a que los bucaneros de las subprime se pasaron balances con activos pestilentes como si fueran planos de tesoros que les harían a todos ricos. Si alguno de ellos cae en nuestras manos, podrá contar con mi ayuda para descubrirlo y aniquilar al bucanero lentamente, obligándole a dotar previsiones de gastos de forma continua y gradual.

2-Soy muy obediente : Como padre de dos mellizos, me he acostumbrado a obedecer sin cuestionar el poder. Sé convertir cualquier cosa, ya sea una sugerencia o una opinión, en una orden que acato sin rechistar. Empiece usted con un “Me gustaría que…” y yo levantaré sobre esos puntos suspensivos lo que se me ordene.

3-He tratado con todo tipo de animales de peluche : Se rumorea que en la aventura que está preparando habrá que luchar con gran cantidad de animales de peluche. Puedo asegurarle que me he enfrentado con muchos de ellos : desde sibilinas serpientes a grandes tortugas de ojos negros. Sé cómo derrotarlos porque sé cómo piensan.

4-He montado varios muebles de Ikea: Y jamás me ha sobrado ni faltado ningún tornillo. Quiero trabajar con gente que reconozca un barco, una taberna o una isla ahí donde los demás sólo vean unas cajas.

5-Sé cómo enfrentarme a Hacienda : Créame, capitán, necesitará alguien que le lleve los papeles de la tripulación y presente los modelos 110, 190, 347, 390 y, en el caso de que tengamos tratos con otros barcos piratas de la Comunidad Europea, las correspondientes relaciones de importación de bienes y de servicios. Nada es más peligroso para un barco de piratas que tener a un inspector por la cubierta pidiendo facturas. Piratas, sí, pero con los papeles en regla.

6-Hice la mili en Marín : Como lo oye. Llegué a embarcarme dos veces sin sentir ni el más leve movimiento de tripas. Sé dónde está babor, estribor, proa y popa. Y sí, también sé que la única cuerda de un barco es la de un reloj. Puedo aportar, incluso, el sable que me dieron al licenciarme.

7-No me gusta el agua de coco : Esta sí que va a ayudarle a decidirse. Soy más de Ribera del Duero. Si me acepta en su tripulación, podrá quedarse con mi parte de agua de coco. Digamos que es un regalo, una atención con usted.

8-Tengo muy mala memoria : Es bien conocida su afición a contar historias de su vida : cómo hundió tres barcos enemigos lanzándoles una bala de cañón con sus propias manos o los años que estuvo enterrado bajo una pirámide hasta que fueron a rescatarle. Como me gustan las historias y tengo muy poca memoria, estaré siempre dispuesto a escucharle y a celebrarlas como si las contara por primera vez.

9-Tengo buena voz : No tendrá que hacer pruebas de sonido para elegir al marinero que mejor grite “Al abordaje”. Algún familiar podrá confirmarle que una vez logré que el árbitro de un partido en el Bernabéu, después de gritarle un par de cosas, se quedara quieto y mirara hacia dónde yo estaba. No le digo cuáles porque temo que Jacinto pueda estar leyendo esto y se luego lo repita, que se dice que el suyo es un loro que se va demasiado de la lengua.

10-Sé manejar varios programas : Pero estoy dispuesto a olvidarlo todo. Todos saben que en su barco no hay ni enchufes ni conexión wifi ni televisiones ni móviles. Sólo el ruido del mar y el del marinero de turno pelando las patatas. No pido más.

Como ve, capitán, creo que mi perfil encaja con lo que están buscando ustedes. Espero tener la oportunidad de desarrollar cualquier punto que consideren interesante en una futura entrevista de trabajo.

Atentamente