sábado, 28 de febrero de 2015

El irrelevante recuerdo de un viaje



El irrelevante recuerdo de un viaje : Es fácil llevarse bien con el resto de la familia cuando ellos son más de blanco y de moscato en el postre y tú de tinto. Todavía más fácil si, sea del vino que sea, las copas siempre están llenas. Es sencillísimo, en fin, que la celebración, no importa cuál, funcione si la curiosidad sigue estando detrás de las nuevas etiquetas que se ven en la mesa.

Vamos dejando los corchos en una esquina de la mesa del salón. Como lo importante ya se cuenta en el día a día, ahora se habla de temas absurdos, de esos que, como las chucherías a por las que vienen los niños a la mesa, están ricos pero no alimentan. Un programa de televisión. Un restaurante. El recuerdo de un viaje.

Cualquiera puede coger el sacacorchos y abrir una botella sin preguntar. Se vuelven a servir las copas como se alimenta un fuego cuando la casa ya está caldeada, por el placer de verlo. Un artículo comprado en una tienda de chinos. Una aplicación estúpida para el móvil. Una serie. También se celebra que no exista un único tema que por su gravedad exija nuestra atención y podamos tirar de retales.

Los niños van terminando lo que hay en las bandejas hasta que solo queda un solitario sándwich, la señal para que se apaguen las luces y el anfitrión y cocinero venga con la tarta de crepes. Para saber la edad solo hay que contar las velas. Para comprobar que, como era de esperar, todo ha ido bien, basta con contar los corchos que hemos ido acumulando. 

viernes, 27 de febrero de 2015

Una sombra atrapada



Una sombra atrapada : En el lateral de una furgoneta blanca está dibujada la silueta de un puma que sirve de logotipo a una marca de deportes a la que no se hace referencia. El movimiento del animal, captado en mitad de un salto, contrasta con la inmovilidad de la furgoneta, aparcada en una calle estrecha. Me sorprende que no se mencione a la marca, como si estuviera delante de un voluntario ejercicio por liberar a ciertas imágenes de la cautividad de su carga comercial para poder devolverlas después, salvajes, a la imaginación del que se encuentre con ellas. No debe ser fácil porque el puma mira hacia atrás, buscando la forma de escaparse y reencontrarse con la marca. Esos momentos iniciales deben ser los más difíciles. Pasado un tiempo alguien verá la sombra y podrá pensar en un guepardo.

jueves, 26 de febrero de 2015

La segunda versión de la mañana



La segunda versión de la mañana : Habría que pasar por aquí un poco antes para ver a los dueños paseando sus a perros. Ahora solo queda el rastro de sus meadas, finas cintas brillantes sobre el suelo. Es la forma que tienen los perros de marcar su territorio y sus dueños de decirnos a los que pasamos ahora que los matices de la mañana fueron suyos y que lo que ahora queda es una versión para usar.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Los beneficios de la carcajada



Los beneficios de la carcajada : Salimos de ver “Brokers” de buen humor. En vez de irnos a casa, buscamos un sitio en el que cenar y hablar de la obra. Descartamos los locales que están llenos y los que tienen demasiadas mesas vacías. Callejeamos un buen rato, sin prisas. Además de provocarnos ese buen humor que diluye el cansancio, la obra nos ha dejado con la certeza de que la noche va a ir bien, de que la paciencia para dar con lo que buscamos va a ser premiada. Ese optimismo que ilumina los pasos y amplía las opciones. 

martes, 24 de febrero de 2015

El avance de la vanguardia



El avance de la vanguardia : También coincido por la mañana con una mujer mayor, con un abrigo marrón y el pelo blanco, que camina un poco encorvada apoyándose en su bastón. Su paso es lento, como si se estuviera enfrentando a algún viento que la frenara. Quizás el mismo que de joven la empujara. A pesar de esa resistencia, no se detiene en ningún momento, cruzando meticulosamente la plaza cuando el sol toca las puntas de las ramas y dora el agua de los charcos. A ese esfuerzo, que coloca algo en su sitio, llegan tarde las campanadas de las nueve.

lunes, 23 de febrero de 2015

Las historias que llevamos dentro



Las historias que llevamos dentro : En “La mujer que no quería amar”, escribe Stephen Grosz:

“La experiencia me ha enseñado que nuestra infancia nos deja multitud de historias como esta: historias que nunca encuentran su voz, porque nadie nos ayudó a encontrar las palabras. Cuando no encontramos la manera de contar nuestra historia, esa historia nos cuenta a nosotros: soñamos con esas historias, desarrollamos síntomas, o nos descubrimos actuando de maneras que no podemos explicarnos”

Puede que la historia sea incluso anterior a nosotros. ¿Por qué siempre que puedo me paso por la calle Espíritu Santo? Hoy podría decir que ha sido para ver cómo el sol empieza a descender por los edificios de la plaza. Tengo una fotografía hecha a las 08:51 para demostrarlo. Pero hay otra historia que mi madre me cuenta un día, como por azar, en una comida: en esta calle vivió su abuela, que murió antes de que yo naciera. 

domingo, 22 de febrero de 2015

La botella desplazada



La botella desplazada : Me quedo el día en casa repasando unas cuentas anuales. Una pérdida de tiempo porque me falta el mapeo del auditor y acabo sintiéndome como esas pequeñas bolas de metal que se desviaban en el laberinto justo antes de caer en el agujero. El tiempo se acelera al olfatear mi desesperación. Debería haber terminado el viernes y ahora estar en un restaurante con María y con los enanos, decidiendo qué comer y valorando el vino. Me levanto a por una copa. Tengo que abrir una botella y al descorcharla vuelvo a recordar algo evidente: el vino es algo que se comparte. Si quieres beber solo, te abres una cerveza. Me sirvo la copa, maldigo al auditor, fantaseo con un cerebro preciso, de esos que se aprenden el laberinto después de recorrerlo una sola vez. Un sorbo lento con el que le digo al tiempo “vamos a tranquilizarnos todos”.