Obras completas : Un par de tipos
vinieron a hablar con mi padre. Yo estaba en la pequeña oficina, pero no pude
escuchar de qué hablaban : sus espaldas, de boxeadores retirados, hacían de
muro, impidiendo que me llegara el discurso. Sólo escuché IVA y facturas. Mi
padre les despidió diciendo que no. Uno de ellos, un tanto extrañado por la
respuesta, se me quedó mirando al salir.
-La mejor universidad es la calle –
me dijo, fijándose en los libros de la carrera que yo tenía junto al ordenador.
Hoy salimos de comer con los enanos
y vamos dando un paseo hasta los Verdi. Eso está y no está en la fotografía.
Como todos estamos de vacaciones, tratamos de aprovechar todo el tiempo para
hacer cosas juntas. La paternidad comprimida. Antes, espectáculo en el Conde
Duque con una niña que recibe un monstruo de regalos de cumpleaños. Más tarde,
una cena con los primos. También eso lo puedo ver en la imagen.
Sabemos que deberíamos pasar más
tiempo en casa repasando y estudiando, pero la prioridad, ahora, es hacer cosas
juntos y disfrutar de un sol que parece estar de buen humor. Quién sabe, tal
vez vea cosas que nosotros no podemos.
Me encuentro con la pintada al
salir del restaurante “Con dos fogones” y le hago una fotografía. Me acuerdo
del tipo con espalda de boxeador al leer esta frase que, en tiempo de mensajes
de ciento cuarenta caracteres, podríamos ver como una obras completas. Se la
podría leer a los enanos para que vean lo que dicen en la calle y aprendan algo más, pero no me la
creo. Vaya tontería de frase : la vida somos nosotros mismos.
Subo corriendo por la calle. Para
ser fotógrafo lo más importante no es una buena cámara, sino un par de
zapatillas cómodas para alcanzar a la gente que ya ha perdido la paciencia
contigo y sigue caminando cuando dices :
-Espera, que voy a hacer una foto.
Así que subo corriendo. Esto no
puede ser sano después de comer.
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