El dique de la Navidad : La peste se presenta en esa rata que, sobre el hombro de
una actriz, promociona una serie en el espacio que hace unos días ocupaba una
colonia. Después atraviesa el cristal roto con el que se anuncia la nueva
temporada de Black Mirror en el soporte en el que antes una modelo lucía una
joya para que la incluyéramos en nuestros regalos. Termina el viaje convertida
en esa sustancia negra que en la marquesina cae de la boca abierta de un personaje
de “El ángel exterminador”: echa la cabeza atrás con un grito que tapa el
alegre ritmo de las notas del musical con el que parecían moverse aquellos dos
bailarines del sustituido anuncio.
viernes, 12 de enero de 2018
lunes, 12 de junio de 2017
“Barbazul 2014”: Las tres vidas de un caballo.
“Barbazul 2014”: Las tres vidas de un caballo : Hay que ser sinceros y decirle a
la botella que se la descorcha para un par de copas sin casi tiempo para que aparezca
el genio, que no es comida de sábado la que va acompañar, sino cena de lunes,
que volverá a la nevera con esa doméstica humillación del corcho encajado, que
no habrá con quién brindar, que en vez de dar la vida de golpe, es posible que
muera poco a poco entre un envase de leche de almendras y otro de gazpacho. No
todas saben encajar una noticia así y se vengan desde el primer sorbo, con
menos fuerza de la que se recordaba, abandonándose después para ofrecer algo a
lo que es difícil llamar vino.
El “Barbazul” acepta sin problemas
la situación, como si el caballo que aparece en la etiqueta indicara que si
toca Grand National, se corre, y que si hay que trotar despacio con un jinete
novato, se adapta el paso sin problemas. Dos veces lo he metido en la nevera y
hoy, con un plato de espinacas, termino la botella. No hay reproches. Ha sido
fiel a la pista que eligió desde la primera copa.
domingo, 11 de junio de 2017
Regreso a la pista central
Regreso a la pista central : Mientras Nadal juega el tercer set
de la final del Roland Garros, nosotros bajamos a estrenar la piscina. No hay
nadie. Si las ventanas estuvieran abiertas, escucharíamos los gritos de Nadal
al golpear las bolas. A cambio, nosotros le devolveríamos nuestras risas en
esta pequeña pista central donde la arcilla se convierte en agua y las reglas
solo están para saltárselas. Tengo la impresión de que recuperamos el partido
en el mismo punto en el que lo dejamos el año pasado. Todo lo sucedido desde
entonces pierde importancia, solo ha sido una forma de pasar el tiempo en lo
que llegaba este momento.
domingo, 16 de abril de 2017
La fotocopia de un recibo
Los
relojes están distribuidos aleatoriamente en cajas en las que pone "niño" o "adulto". Daniel se fija en el que buscaba. Me dice que no sabe si pedir en Amazon
ese modelo con botones amarillos o llevarse éste, todo negro, ahora mismo. Pienso:
llévatelo ahora, que tiene su historia, esa pequeña historia que empieza cuando
decidimos venir a examinarlo después de
ver “Life” y sigue cuando aparcamos en la Q3 de La Vaguada, escuchamos las
indicaciones de un hombre mayor sobre la localización de la tienda y damos con
la zona en la que los exponen. No quiero influir. Pienso en “Life”, en lo
inteligentes que son los autóctonos de Marte, en que la nueva película de “Alien”
se estrena el día de mi cumpleaños, en los dos agujeros que tengo en mi bolsillo
izquierdo que hacen que lleve las llaves y las monedas en el derecho. Al final
Daniel me dice que se lleva éste. La chica que me cobra me aconseja que le haga
una fotocopia al recibo para que pueda servirme de la garantía en el caso de
que lo necesite para proteger no solo un reloj de 5,99 € hecho en China, sino
su historia.
sábado, 25 de marzo de 2017
La regla del peluquero
Cuando
termina de repasar para el examen del lunes de biología, Daniel me pide que lo
acompañe a cortarse el pelo. El peluquero está libre, así que no tenemos que
esperar. Por detrás lo quiere al tres, por arriba más corto y el flequillo, el
flequillo, como lo vaya viendo, decide sobre la marcha. El pelo del peluquero
me recuerda al de Marcelo. Coge el peine con tres dedos de la mano izquierda,
como si fuera una regla, y con la derecha va dando retoques. Con esos ajustes,
Daniel ve cómo su pelo recupera el orden, como si éste fuera el paso lógico después de haber hecho lo mismo en su cabeza con el tema del examen.
sábado, 18 de febrero de 2017
Los estratos del frutero
Hoy los kiwis están a 1,99 € el kilo en Mercadona. Según señala la etiqueta de la
máquina, me he llevado 1.505 kilos. Me gusta la precisión de los datos y el
recuadro en el que aparece el importe final : 2.99 €. La semana pasada el kilo
estaba a 2.59 €. Lo sé porque los dos últimos kiwis de los que compré seguían en el frutero dentro de su
bolsa, que conservaba la etiqueta. De forma instintiva, al ver que fueron más
caros, los coloco por encima de los recién comprados aunque no los note más
maduros
miércoles, 18 de enero de 2017
El mundo vuelve a intentarlo
"Mucho frío. Dos prostitutas negras charlan en Montera a una hora en la que muchas cafeterías no han abierto. A pocos metros, una chica friega el suelo del Dunkin' Coffee como si borrara una pintada de su pasado. El vendedor de pañuelos de papel ya está en su sitio. Hasta él llega la luz del quiosco, que se esparce como la de un fuego tranquilo alimentado por palabras: el mundo vuelve a intentarlo en la forma ordenada con la que se disponen los periódicos."
martes, 22 de noviembre de 2016
La invulnerabilidad de Bale
Cuando hago la
fotografía por la mañana, el hombre con la carretilla que camina justo por debajo
de la imagen de Bale de la tienda de Adidas (podría haber sido la de Marcelo o
la de James) es solo una coincidencia. Unas horas más tarde, en el momento en
el que Bale se retira lesionado en el minuto 57 del partido contra el Sporting
de Lisboa, la coincidencia se convierte en una señal.
Le puede llevar dos meses recuperarse de la operación de la luxación traumática de los tendones de
su tobillo derecho. Durante todo ese tiempo pasaré por delante de la tienda para ver los vídeos que
pasan de él en varias pantallas. No jugará contra el Barça, ni contra el
Dortmund, ni lo hará en Japón, pero yo podré detenerme para disfrutar de esas
imágenes en las que, elevado por la estética de la publicidad, se encuentra en esa zona a la que nunca
podrán llegan los tacos de Coates.
sábado, 18 de junio de 2016
Osos o neones
Osos o neones : “Me gustaría deslizarme sobre unas raquetas en el Oeste canadiense, como Graham Boer, el buscador de oro, el héroe de mi artículo, clavar las estacas y balizar los árboles con un hache en valles helados. ¿Tendrá mujer e hijos ese Boer? Un tipo que se enfrenta al grizzly y a temperaturas de menos treinta grados no se muere de asco en un supermercado a la hora en que todo el mundo hace la compra. ¿Acaso es ése el lugar de un hombre? ¿Puede alguien circular por estos pasillos llenos de neones y de packs, sin ceder al desaliento?”
Recuerdo el párrafo de la escena que abre “Felices los felices”, de Yasmina Reza. Parece que la elección
tuviera que ser entre osos o neones, pero yo tengo en la lista de hoy varios artículos
escritos por Lucía. Me gusta su letra. Prácticamente toda la comunicación
escrita que me llega de ella es a través de Whatsapp, así que agradezco que
gracias a la compra tenga este mensaje a mano dirigido a mí, aunque sea aséptico. No me importa. Me pone de buen humor seguir sus indicaciones como si, una vez
completadas, fuera a tener un premio sorpresa.
miércoles, 1 de junio de 2016
Lágrimas de futbolista
Lágrimas de futbolista : Los chicos del
peto amarillo tratan de seguir las indicaciones de un entrenador que no deja de
gritarles cómo hay que proteger el balón. Me parece bien que se les enseñe las
reglas. Me parece mal que se lo tomen tan en serio. No sería un entrenador muy
de fiar yo. Hoy me habría dedicado a ensayar con ellos los penaltis después de ver
cómo se decidió el ganador de la última Copa de Europa. Quizás a estas edades
haya que hacerles creer que uno posee el suficiente talento, la suficiente
fuerza, el suficiente amor propio como para no tener que llegar nunca a la
prórroga y, menos aún, a los penaltis. Aún así, los practicaríamos y, después,
representaríamos la parte de las lágrimas. Las lágrimas, chicos, tienen que ser
más grandes que aquellas de quienes os han visto perder. Ensayaríamos las
lágrimas y las posturas de la desolación. Todos tumbados en el suelo, o
arrodillados, o caminando con la cara entre las manos.
miércoles, 25 de mayo de 2016
El rancho de los elefantes
El rancho de los elefantes : Los
maniquíes, detrás de las cierres de los escaparates, tienen hambre. Entre ayer
y hoy han adelgazado un poco. Basta con prestar un poco de atención para
ver cómo reaccionan cuando llegan los primeros camiones cargados de mercancía, que avanzan despacio por la calle, esperando que se aparte el ciclista, el abuelo que
lleva de la mano a la nieta, el vendedor negro de kleenex que saluda en inglés
a un conocido de traje y corbata, la chica que corre como si tuviera un precipicio
a ambos lados, el tipo con gafas de sol que parece desorientado por la luz, yo.
Los camiones se van parando y empiezan a entregar las cajas de ropa por debajo
de los cierres metálicos, sin cuidado, como si alimentaran a los elefantes.
miércoles, 4 de mayo de 2016
Una copa menos para la undécima
Una copa menos para la undécima : El hombre se queja de que haya partido en el Bernabéu
porque lo nota en el local. Reacciona a algo que ve al mirarme y de lo que no
soy consciente y añade que él es madridista. Pero. Me sirve una copa de “Cortezada”,
de Fedellos do Couto, que acompaña con dos trozos del queso que va a formar
parte de una cata para veintidós americanos que llegan a las ocho. Se van a
llevar buena impresión, le digo. Miro el reloj. Debería marcharme ya al estadio,
pero está el vino y el cuidado con el que va colocando los distintos quesos en
la bandeja. Ayer cayó el Bayern y hoy le toca al Manchester City, los dos de
países cerveceros. La mencía de la copa como parte de la estrategia.
martes, 3 de mayo de 2016
La humildad de los adictos
La humildad de los adictos : La que lleva un rato atendiendo en el mostrador le
dice a la recién llegada que no manche mucho. La nueva golpea uno de los mandos
de la máquina de café para vaciarlo, sigue golpeándolo, lo llena, coloca una taza pequeña y
aprieta un botón. Después coge la taza, a la que se le cae el café por todo el borde, y la deposita sin plato encima de una bandeja. La veterana me dice que
me puedo llevar mi pedido sin añadir dónde puedo coger un sobre de azúcar y una
cucharilla. No importa. Ya lo hago yo.
martes, 12 de abril de 2016
Un pasillo de silencio
Un pasillo de silencio : Justo antes de que Ronaldo tire la falta con la que va a marcar el tercer gol del Madrid, Keylor Navas cruza el campo para decirle algo. Todo el estadio le grita cómo lanzarla. Cuando llega, Keylor se cubre la boca con el guante mientras le deja caer al oído unas pocas palabras precisas, como esas gotas de aceite caliente que nos echaban cuando teníamos otitis. Después regresa corriendo de espaldas, sin perder de vista cómo se prepara la falta.
lunes, 11 de abril de 2016
La pompa de jabón
La pompa de jabón : Hay una limpieza básica, la que realizan los barrenderos
regando estas calles con el agua a presión de sus máquinas y el paciente
barrido posterior. El paseo de los niños hacia el colegio, acompañados por su padre o su madre, con un bocadillo en la mano y una frase como “te voy a meter
en una pompa de jabón para que no te escapes”, realiza otra limpieza. Por
dentro.
lunes, 4 de abril de 2016
La hora fija
La hora fija : Una
lluvia que sabe que vas a rendirte tú primero. Una lluvia de mil páginas
dispuesta a llenar los tiestos, a empapar las carteras, a ocultar los
socavones. Una lluvia que se estira en los atascos, que se frena en los cruces,
que se comunica a través de los paraguas. Una lluvia que permanece todo el día fija
en una hora. Es una lluvia en la que solo sobreviven los zapatos elegantes.
martes, 22 de marzo de 2016
El primer paso de una buena manicura
El primer paso de una buena manicura : Al pasar junto a la pescadería "Campanero" escucho el sonido
metálico de unas tijeras abriendo tripas, cortando aletas. Es una invitación a
afrontar así las primeras horas del día, cuando hay que separar cuanto antes lo
que sobra. Sin matices ni dudas. Luego ya habrá tiempo para cambiar a las
tijeras pequeñas y dedicarse a la manicura de los últimos momentos del día.
jueves, 10 de marzo de 2016
Bombones para los primeros auxilios
Bombones para los primeros auxilios : Quizás porque ya la historia de sus antepasados sea
tan interesante, en su casa solo tienen cabida aquellos objetos que vienen con
una biografía sugerente. Siéntate en el sofá del salón que da a la calle y fíjate
en ese agujero de la pared. No es un agujero cualquiera: vino un hombre enviado
por una oferta del banco a colgar una lámina de una fea escultura griega. Hizo
un agujero tan profundo que traspasó la pared y llegó hasta el baño de la vecina,
una mujer de ochenta años que les dijo que mirad lo que ha pasado, hijos. El
cuadro se cayó horas después. Ahí está, encima de la mesa con el cristal
partido. Y por ese agujero escucharon una tarde los gemidos de la mujer.
Profundos, largos. Placer o agonía. Para descubrirlo, fueron a verla con una
caja de bombones para disculparse por lo del agujero. La mujer les abrió la
puerta sofocada. Les dio las gracias y al rato volvieron los gemidos. Mientras
me lo cuenta, me sirve unas aceitunas que ha traído de un pueblo de Zaragoza.
Las acompaña con un vino que me sirve tapándome la botella. ¿Qué te parece?. ¿A
que es bueno?. Sí que es bueno. Un euro y medio, me dice. La botella no lleva
etiqueta, claro, porque no la necesita si a continuación me va a contar cómo la
descubrió.
sábado, 27 de febrero de 2016
Felicidad bajo cero
Felicidad bajo cero : Hace frío y el viento provoca que las pelotas se desvíen
y no golpeen la pared donde se las espera. El profesor lo advierte. Se baja la
braga para gritarlo y se la sube para continuar con la clase. Doy saltos en el
mismo sitio para entrar en calor. En un descanso, mientras recogen las pelotas,
el profesor se acerca. Me cuenta que su padre todos los sábados le llevaba a
jugar al fútbol a pesar de que él sabía que era malo. Su padre parecía feliz. Sábado
tras sábado hasta que el tercer año llegó un entrenador nuevo y se lo dijo
claramente. Es cierto: estoy helado, pero no se me ocurre mejor sitio que éste.
sábado, 20 de febrero de 2016
Victoria sin combate
Victoria sin combate : Antes de que empiece el torneo de judo, Daniel, con un
abrigo encima del judogi, se da una vuelta por el aparcamiento. Cuando descubro
por dónde hay que entrar esta vez (la organización es una prueba más) y voy a
buscarlo, me señala la huella perfecta de una hoja en el cemento. Parece la pisada de un haiku. Es posible que, si no llevara el judogi, no lo hubiera descubierto. Pase lo que pase sobre los tatamis, va a ser difícil superar esto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















