miércoles, 13 de abril de 2011

A mordiscos

Será cosa de los genes o del inconsciente colectivo, ése que, según Jung, nos vincula con el hombre de las cavernas. El caso es que estamos cenando todos en la cocina. Hoy he preparado muslos de pollo con salsa y Daniel se está comiendo uno a mordiscos, manchándose la boca, la cara, el vaso de plástico con el zumo, el pijama y todos los sitios en los que pone la mano. Le miro y verle comer me da energía también a mí. Cosas de los genes, ya digo.

Si nuestros antepasados hubieran salido a cazar y regresaran a la cueva con un plato de barritas de merluza de capitán Findus (ahora más crujientes y aún más sanas si las preparas al horno) es probable que, como padre, nos sintiéramos satisfechos al ver a nuestros hijos comer pescado sin espinas. Pero no. No hace falta ir a Wikipedia para saber que entonces no había barritas del capitán Findus ni bollos de Bob Esponja y su puta madre. Había animales que era preferible matar antes de cocinarlos y dárselos a tus hijos. Y supongo que cuando la caza se daba bien y un padre veía a sus hijos comer carne con las manos, manchándose todo, en alguna parte del cerebro quedaba grabada esa escena para las futuras generaciones con un claro mensaje subliminal : si ves a tu hijo hacer esto, es que eres buen cazador y mejor padre

Y ahí se queda el mensaje, enterrado y calladito porque ves a tus hijos comer filetes de pollo empanado, sopa, tortilla a la francesa o barritas del capitán Findus. Todo bien masticado. Todo bien servido. Todo bien llevado a la boca con los correspondientes cubiertos. Cumples con la cultura y cumples con la publicidad.

Pero tú te quedas más bien frío porque también hay que cumplir con el hombre de Cromagnon que llevamos dentro, ése que nos mira desde el espejo el lunes por la mañana antes de que nos afeitemos la barba del fin de semana. Y esa comunicación, vía genes, es imposible si hay cubiertos de por medio. Así que fuera cubiertos. Y nada de sándwiches de pavo sin grasa con lonchas de queso, o croquetas de cocido o empanadillas de atún. Hay que poner en la mesa algo que se pueda comer con las manos y que esté lleno de salsa. Una salsa espesa, densa, con sabor.

Y, enfrente, un niño con hambre. Y ya está. Mírale comer y escucha cómo esa vocecilla del pasado te repite que eres buen cazador y mejor padre. Que el pollo lo compres en bandejas de Mercadona y la salsa te la den los de Maggi no importa. Ya sabemos que lo más primitivo tampoco le hace ascos a la silicona.

Daniel muerde, traga, ensucia, habla con la boca llena y yo le miro manteniendo bien lejos el papel de cocina. Su voracidad convierte la cocina en una cueva. Pone cara rara y me mira.

-Se me va a caer este diente, Tom, y me va a salir Max.

Es la primera vez que escucho a alguien darle nombre a sus dientes. Igual es algo que hacías si eras un Cormagnon, como una manera de evitar que se te cayeran. ¿Y que más nombres tienen los dientes?

-Loli, Tobby, Tomy, Lilo, George, Antonio (Que se convertirá en San cuando se caiga) y Tosty.

Lucía, que nos ha pedido que le hagamos trozos con el pollo, se lo va comiendo con sus cubiertos. Si quisiera relacionarme con lo más civilizado que tengo, me fijaría en ella, unos siglos por delante de Daniel, pero empiezo a estar cansado de tanta civilización. Hoy Daniel me ofrece justo lo que necesito. Con pena veo que termina. Con más pena aún le digo que se vaya al cuarto de baño a limpiarse las manos y así regresar al siglo XXI.

martes, 12 de abril de 2011

¿Para qué sirve un ángel?


Camino del coche, a la salida del trabajo, me dedico a leer los anuncios que me encuentro. Ya que he ganado dinero y dispongo de tiempo para mí, quiero saber en qué puedo gastar los dos.

Julia Roberts me invita a que me gaste el dinero en Lancome, los del Orale, me dicen que no, que me vaya a su restaurante, los del Corte Inglés, que me lo piense mejor y me dé un paseo por sus ocho días de oro, los de Axe niegan todo lo anterior para insistir en que me dé desodorante y que lo comparta (“Hasta los ángeles caerán”), los de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, curiosamente, me dicen que me lo gaste en cualquier cosa menos en cocaína (Sabes dónde empieza la diversión pero no dónde puede acabar), los de Pozuelo se anuncian a sí mismo con una fotografía de José Mercé diciendo que en Pozuelo está en la gloria, los de la exposición “Cielo y Tierra” me sugieren que emplee mi tiempo en ver todo el arte sacro que tienen que ofrecerme, la modelo de Desigual no ofrece nada en general aunque la sugerencia sea bastante particular, otra exposición sobre Alejandro Magno trata de que me asome a ver qué es lo que queda de esa excursión a lo bestia que se montó el discípulo de Aristóteles, y, por último, en un gran cartel leo algo sobre el día del juicio el 21 de Mayo “Clamen a Dios fuertemente”.

Muchas cosas que hacer. Pienso en todo ello y descubro que cuatro de ellas hacen referencia a temas religiosos : los ángeles de Axel, la gloria de José Mercé, el arte sacro de la exposición y la sugerencia de que, por si acaso, reces un poco, por lo que pueda venir. No está mal para un país laico.

En el colegio de los enanos, la alternativa a la clase de religión era una hora de estudio. Había que elegir entre que, con seis años, empezaran a manejar el concepto de Dios o hacerles sentir fuera del grupo sentándoles en una silla frente a un libro. Optamos por la opción de la religión como mal menor, a pesar de que sabía que llegaría el momento en el que tendría que morderme la lengua.

-Yo sé quién es tu padre – me dice Lucía una tarde.
-El abuelo Paco – le digo.
-No. Dios – me contesta.
-No – le digo – Dios no es mi padre.

Lucía me mira tranquilamente, con la seguridad de quien sabe que va al colegio a aprender frente a alguien que hace mucho tiempo que fue al colegio. Podría decirle muchas cosas sobre Dios, pero creo que esto es como coger un juguete al que le acabas de pegar unas piezas. Es mejor a que se seque para probar su resistencia.

Es necesario que tengan conocimientos de religión para entender la cultura en la que se van a mover. Esos cuatro anuncios son un buen ejemplo. Si no sabes nada de ángeles, por ejemplo, y ves su anuncio, puedes pensar que los ángeles están ahí para que te los folles después de echarte Axe por todo el cuerpo.

Aunque, bien pensado, no sé si para la religión es peor esa visión de los ángeles de Axe o la idea que un niño de seis años va a hacerse de Dios, un concepto del que yo, con cuarenta y un años, y toda la vida en colegios religiosos, no sé bien qué decir.

Creo que voy a probar el Axe ése. ¿Habrán sacado un modelo especial para cada una de las nueve categorías de ángeles?

lunes, 11 de abril de 2011

Cuenta 140 : La sombra


Desde Octubre del año pasado, en El Cultural, el suplemento de El Mundo, Montero Glez conduce un concurso de microrrelatos. Cada semana se propone un tema con la condición de que las historias presentadas no sobrepasen los 140 caracteres y los lunes se publican las finalistas.

De las diez que escribo, mando las nueve primeras. A la final pasa la séptima.

1-Mujer elegante y misteriosa, a la derecha tenía el armario de sus vestidos, a la izquierda, el de las sombras.

2-Con cincuenta años y una fortuna gastada en psicólogos, su sombra infantil seguía sin crecer.

3-Sólo su sombra era mas fría que ella.

4-En la marcha hacia el frente, las sombras de los soldados se iban despidiendo de todo aquello en lo que se posaban

5-En un segundo esquivé la bala cuya sombra acabó con la mía, dejándome vivo pero incompleto.

6-Animados por ese ruido desconocido, los niños de la aldea perseguían con palos las sombras de los bombarderos.

7-Vivía sin prisas. Sentado en el banco de la plaza, cuando su sombra alcanzaba la taberna se levantaba para el primer vino.

8-La vi por la calle, pero no la encontré a la altura de la película que, de noche, proyectaba en su cortina y yo terminaba en mi cama.

9-Durante meses, el sol fue lo único que regó los campos en una extraña cosecha : sólo las sombras de los árboles dieron frutos.

10-El Emperador eligió para la misión suicida a aquellos pilotos que habían logrado desprenderse de su sombra.

domingo, 10 de abril de 2011

El 10 de Abril : 2002-2011

2002 : Veo el partido del vuelta de semifinales de la Copa de Europa con mis padres en su casa. Un partidazo que se resuelve en el segundo tiempo con dos golazos de Helguera y de Guti. Eso es lo que anoto, pero no recuerdo nada de ese partido. Nada. Es el año que el Madrid gana la novena Copa de Europa en Glasgow con el famoso gol de Zidane de volea. Un gol del que se analizó todo, hasta ese gesto de cogerse los pulgares antes de golpear el balón.

Real Madrid: César; M. Salgado, Helguera, Hierro, R. Carlos; Figo (Geremi, m. 87), Makelele, Zidane, Solari; Raúl y Morientes (Guti, m. 80). Bayern: Kahn; Kuffour (Pizarro, m. 74), Linke, Kovac, Lizarazu; Salihamidzic, Hargreaves, Effenberg, Jeremies (Fink, m. 84); Elber y Santa Cruz. Goles: 1-0. M. Helguera remata con el cuerpo, en la boca de gol, un centro de Roberto Carlos. 2-0. M. 85. Guti, al recoger un rechace a disparo de Raúl.

2003 : Me marcho a los cines Verdi a ver “La copa”. Un cuento que no da más de sí, pero eso de que sea un budista el que lo ruede hace que la idea, supongo, se venda bien por el mundo. La primera película en tibetano que veo. Entonces, las películas no se estrenaban al mismo ritmo con el que íbamos al cine y muchas veces no había nada que ver. Hoy, ocho años después, soy incapaz de recordar algo de la película. Los Verdi, afortunadamente, siguen ahí. La programación de hoy es : "En un mundo mejor", "La mujer con la nariz rota", "Madmoiselle Chambon", "Inside Job", "Happy thank you more please". Algunas de las que ahora exhiben las veré cuando las estrenen en televisión.

2004 : Termino “El dictador y la hamaca”, de Daniel Pennac. No recuerdo ni una palabra, pero tampoco es importante. Pennac, para mí, será siempre sinónimo de Malaussène. Una de las sagas con las que más he disfrutado leyendo. Un estilo que volví a encontrar en Fred Vargas y, particularmente, en el personaje de Adrian Danglard

2005 : Voy al Bernabéu a ver al Madrid contra el Barça : 4-2 .Un partido interesante el del Madrid. Voy con mi padre, mi hermano y mi cuñado. Cosas de la vida, es el último Madrid-Barca que veré con mi padre en el Bernabéu.

Real Madrid : Casillas,Míchel Salgado, Helguera, Roberto Carlos, Pavón, Gravesen, Zidane : 2-0 Min 6 (Cambiado por Celades – min 90), Beckham, Raúl : 3-1 Min 45+1 (Cambiado por Solari – min 84), Owen : 4-1 Min 64 (Cambiado por Figo – min 81), Ronaldo : 1-0 Min 19

Suplentes: César (p.s.), Mejía, Raúl Bravo, Figo, Solari, Celades, Portillo, Borja

Barcelona : Víctor Valdés, Belletti, Puyol, Oleguer, Van Bronckhorst, Márquez, Xavi, Iniesta, Giuly (Cambiado por Maxi López – min 65), Ronaldinho : 4-2 Min 72, Eto'o : 2-1 Min 28 (Cambiado, lesionado, por Damiá – min 77)

Suplentes: Jorquera (p.s.), Sylvinho, Navarro, Rodri, Gerard, Damiá, Maxi López

2006 : Es lunes, dos días después de la muerte de mi padre. Estoy en el banco con mi madre y mi hermano para arreglar papeles. La nueva directora de esta sucursal, con la que ha trabajado mi padre toda su vida, pensando que, llegado precisamente este momento, nos tratarían bien, se porta como una hija de puta. El anterior director, que era con el que mi padre trataba, ya no está aquí. A veces, ser una buena hormiga no te sirve de nada.

2007 : Veo un episodio de House, de una chica que ni siente ni padece. Me duermo antes de que termine, así que no me entero de por qué ni siente ni padece. Hoy, cuatro años después, vemos el primer episodio de Boardwalk Empire.

2008 : Me despisto un poco en el trabajo y tengo que correr para llegar a tiempo a clase de Silvia, la profesora de Lucía. Sólo quedan dos niños. Lucía, que tiene tres años, ya está lista, con su fino chubasquero rojo ya puesto. Silvia me cuenta que en Cosmocaixa, en la excursión que han hecho hoy, Lucía ha tocado todos los animales.

-Menos la serpiente – matiza.

Lucía ni confirma ni niega. Parece enfadada por haber sido casi la última en ser recogida. Creo que si le pregunto por ese día, sería capaz de recordarlo y de volver a reprocharme que no llegara a tiempo

2009 : Empiezo “Vida y Destino”. He olvidado qué contaba "La copa" y tampoco sabría decir de qué iba "El dictador y la hamaca". De "Vida y destino" sigo recordando muchas escenas. Es un libro que no dejo de recomendar y que pronto volveré a releer.

2010 : Mundo Babel : Programa dedicado a Quim Monzó. Me gusta cómo critica el papanatismo en Barcelona con Gaudí.

2011 : Voy a ver "Gnomeo y Julieta" con los enanos. María aprovecha para ver "Destino oculto". A la salida me comenta que la historia hace aguas y que sólo se salva por la acción. Igual que la nuestra, pienso. Como Daniel parece no fiarse de su propio criterio, quiere saber qué pienso de la película. Me pregunta por ella de una forma indirecta, como viene haciendo desde hace poco tiempo.

-¿Te ha gustado más ésta o "Enredados"?

Por la mañana quería saber si prefería "Los viajes de Gulliver" a "Rango"

Pienso que debería decirle que todas están bien, que siempre hay algo que elogiar. Pero no puedo hacerle eso a una película como "Enredados", así que la coloco en la cima, como a Zidane, dejándole bien claro que el resto está muy, muy por debajo. Incluyendo esta tontería de los gnomos de jardín.

sábado, 9 de abril de 2011

Cómo hacer cine para estrenar

He ido a ver “Invasión a la tierra” a un cine. La chica que me ha vendido la entrada llevaba una camiseta anunciando la película, pero no le ha hecho ilusión que quisiera ver precisamente esa película. Parecía pensar en sus cosas, algo pueril cuando está en juego el futuro de la Tierra.

-¿Fila nueve centrada?

Todavía no he desarrollado la personalidad suficiente para negarme cuando me dicen lo de centrada. Es como si te vendieran el solomillo de las butacas. Digo que sí sin saber si la fila nueve está lejos o cerca del fin de la Tierra. Tampoco sé lo que esta chica entiende por centrada. La madre de Belén Esteban dirá que su hija está centrada, por ejemplo. Y no, creo que no.

Tampoco tengo la fuerza de voluntad necesaria para alejarme del cine de ciencia-ficción, que parece cosa de adolescentes o programadores. Alguien con cuarenta y un años no debería ir a ver estas películas, lo sé, pero me tira ese mundo en el que habitan los Harkonen, los pasajeros del Nostromo, los replicantes o los androides brillantes y pedantes. ¿Y ésta, qué tal?. Vamos a ahorrarnos unas cuantas frases ingeniosas y algo de dinero y os cuento que la película es mala. Muy mala. Pero qué mala es.

Pero ahí está, en una pantalla, y, mientras la veía, pensaba que se podían sacar algunas lecciones para que nosotros aquí, a pesar de las subvenciones, consigamos hacer cine que la gente pueda ver. A continuación voy a poner ejemplos que pueden desvelar el final de la película, cuando los marcianos pierden, así que advierto que el que esté interesado en llegar virgen a la invasión de la tierra, debe dejar de leer.

Estas son mis diez recomendaciones para hacer una película de ciencia ficción española. Ahí vamos:

1-Pon de protagonista a un personaje atormentado: Alguien que estaba a punto de jubilarse y marcharse a casa. Aquí es un sargento con traumas, un pasado oscuro y algo que ocultar. Algo serio que ocultar. Nada del tipo : “Pelillos a la mar”

2-Dedica un buen tiempo a la presentación de los personajes. En plan Arguiñano, cuando nos enseña los ingredientes de la receta. Un grupito humano en el que debe haber soldados a punto de casarse, soldados vírgenes, soldados enfadados, soldados con poder pero con falta de experiencia y soldados bromistas. Ni pocos, para que no nos quedemos sin soldados cuando los marcianos los maten. ni muchos para que, cuando lleven el casco y no se les distinga, no sepas de quién están hablando y si te tienes que alegrar o no de que lo hayan matado.

3-Asegúrate de que no pare la música. En plan boda de pueblo. Que la música empiece al arrancar la película y no pare (no pare) hasta que termine. Más que ver una película, las estás oyendo. No sabes si es buena o mala, pero todo lo que pasa debe ser importante porque le han puesto música. El compositor se habrá tomado dos o tres años de vacaciones. Qué fenómeno. Si editan la banda sonora ocupará más que todas las temporadas de Los Soprano.

4-Piensa global y actúa local. Este es un punto fundamental que debería ir en primer lugar, sí, pero se me ha ocurrido después del tercero, así que se queda en el cuarto puesto. Se trata de poner un título amplio, en plan “El fin del Universo” y luego contar cómo el grupo de soldados se enfrenta a esa amenaza tan grande (que ya es grande el Universo de por sí, expandiéndose cada día un poco más, como el déficit de Grecia) luchando entre Tribunal y Gran Vía.

5-Añade un poco de drama. Aquí hay tensión porque, además de que los marcianos se quieren quedar con nuestra agua para utilizarla como combustible (lo que no me parece tan mal, siempre que no toquen el Ribera), hay un problema entre el sargento atormentado y uno de sus compañeros de batallón. A saber : que en esa misión del pasado del sargento, uno de los hombres que se le murió era hermano de uno de sus compañeros de ahora. Mal rollo. ¿No cuidan esas cosas lo de Recursos Humanos de los marines? Hombre, un poco de atención, que se nos están echando los marcianos encima.

6-Pero qué duros son estos marines... La verdad es que los americanos lo tienen fácil. No dejan los marines de gritar “¡Hurra!” y “¿Rendirse? Un cuerno”. Si no sabes qué hacerles decir, siempre puedes poner un par de muletillas de tipos duros. Y venga a gritar.

7-…Y que tontos son los marcianos. Los marcianos son limitados. Todavía no les ha llegado ninguna sonda espacial con el programa de la alianza de las civilizaciones o un libro de conocimiento del medio, así que llegan aquí disparando y con ganas de arrasar con todo. El tema del diseño de los marcianos puede ser algo secundario, como en esta película, que parecen algún tipo de marisco, con la piel dura y dentro blanditos. ¿Cómo matarles?

-Disparándoles a la derecha del corazón – advierte una veterinaria que anda por ahí.

8-Incluye unos cuantos civiles. Quedan bien al lado de los soldados. Mejor si son inmigrantes, para demostrar que los soldados pelean por ti, vengas de donde vengas. En ese trato con los civiles, se les escapa la única escena distinta de la película : un marine atándole un zapato a un niño. Pero esa ilusión dura poco.

9-Mueve mucho la cámara. Otro punto básico. Al que lleve la cámara, le pones un zapato de tacón en un pie y una zapatilla en el otro. Así no habrá quién estabilice la imagen, pero de eso se trata.

10-Cierra con cualquier final y enciende las luces deprisa. ¿Y cómo acabar con los marcianos? Pues atacando su centro de mando, alma de cántaro. Aquí lo entierran como si fuera un rábano. Y todo lo que habéis escuchado sobre coger el rábano por las hojas es cierto. ¿Por qué no se le había ocurrido al Estado Mayor? ¿No dan eso en West Point? Antes de que la gente empiece a hacerse preguntas, pones la palabra fin, enciendes las luces de la sala y lanzas a los escuadrones del cine a limpiar de palomitas el suelo.

Es infalible. No sé si saldrá una buena película, pero sí se podrá exhibir. Yo estaba ahí, viéndola, creedme.

viernes, 8 de abril de 2011

Tarde de cumpleaños en el McDonald´s

Pasamos la tarde en un McDonald´s con un cumpleaños al lado de gente a la que no conozco. La niña que sopla las velas cumple, por lo que le cantan sus amigas, doce años. No sé si dentro de otros doce se acordará de éste. En mi caso, apenas recuerdo un par de cumpleaños, así que creo que en el fondo da igual donde lo celebres si lo pasas bien : el dinero que uno se gasta en las cosas debería estar relacionado con la posibilidad de recordarlas.

A lo que vamos. Los enanos y yo estamos en una mesa del McDonald´s cenando. Lo suyo sería marcar distancias y criticar el sitio y lo que sirven, lo de la comida basura y todo eso, y elogiar de las espinacas, el tofu y el queso de cabra virgen, pero eso sería mentir para quedar bien y no me lo permitiría un escepticismo capaz de pasar por la guillotina cualquier concepto. Cansa lo de ser tan correcto. Deben ser cosas de la edad.

Así que igual que critico otras cosas, me permito elogiar esta tarde de viernes con mis hijos en este MdDonald´s. Pondría en negrita lo de esta tarde y este McDonald´s, pero sé que tenéis el nivel suficiente como para hacerlo vosotros. Os doy un par de segundos.

Perfecto.

¿Y por qué hablar bien del Mc Donald´s? ¿Me financian? No. Aquí la única financiación que aceptamos es la de los señores de la Fullbright, que todavía no se han venido a pasear por este blog, que ya están tardando. Hablo bien del McDonald´s porque me sale del McPollo y porque tengo diez razones para ello.

Tienen Wifi. Y así puedo ver que nadie me ha escrito y que nadie se acuerda de mí en el Facebook. No importa : aprovecho para actualizar el Angry Birds. Daniel me da la rodaja de pepinillo de su hamburguesa : La única que ponen en su hamburguesa y que él huele antes de morderla. La saca como si sujetara un pez más o menos peligroso por la cola. Me gusta comérmela de un bocado. Así debe ser un padre : alguien que se traga los problemas de sus hijos como un gigante insaciable. Es fácil hacer de padre con un pepinillo. Dos globos : A los enanos, debido al ambiente festivo del cumpleaños, les dan dos globos. Una chica le ofrece uno amarillo a Lucía y cuando ve que Daniel se acerca, se lo cambia por uno rosa para que Daniel se quede con el amarillo. De todo este juego de globos y colores, sólo hay que quedarse con la simpatía de la chica, que está ofreciendo globos y limpiando mesas mientras tú cenas, con lo que entendería que ni sonriera ni se preocupara por los colores de los globos, pero ahí la tenéis, sonriendo. Una sonrisa de verdad, no ese gesto automático que uno hace cuando tiene una cámara de fotos delante. El cumpleaños : Ahí están las chicas, al lado, con cuadernos de Justin Bieber. Se lo pasan bien las condenadas, como si la alegría se alimentara de la propia alegría sin perder fuerza. Esto va , creo, en contra de algún principio de la física, pero esas niñas son capaces de crear sus propias leyes. Si no, no sé qué haces con doce años. La mujer que me llama cariño : ¿Te voy cobrando, cariño? Así, como si fuera mi madre. Si echas de menos a tu madre, o a tu familia, o no te llama cariño tu pareja desde la noche de bodas, ya sabes dónde tienes que venir a cenar. Cuando me toma la tarjeta me dan ganas de regalársela y darle un par de besos. Celtics-Bulls : Lo ponen en una pantalla de alta definición. Como el baloncesto me aburre, puedo mirar la tele si quiero y dejar de hacerlo sin buscar ninguna excusa. Pero mira que nos inventamos juegos absurdos. Unos tirando una pelota a una cesta, otros dando vueltas con sus coches y los del fondo metiendo la bola en una red a base de patadas. Los dedos y la salsa barbacoa: Lucía no me deja coger sus patatas. Ahora tampoco. Ahora tampoco. Ahora tampoco. Cuando se quedan ya frías, me dice que puedo coger las que quiera. A veces siento ya lástima, sin conocerlos, por la lista de novios que pasarán por su vida. Echo encima la salsa barbacoa y me las como con los dedos. ¿Dónde puedes chuparte los dedos sin que te miren mal? Aquí. El sobre de kétchup : Veo a Daniel intentando abrir uno. No es fácil, sobre todo si tienes ya los dedos pringosos. Me gusta ver cómo lo intenta. En la lista de las cosas que un niño de seis años debería haber hecho habría que incluir ésta. Lo intenta por varios sitios, lo muerde con cuidado. Al final sale un pequeño chorro, como si en vez de un agujero hubiera provocado una grieta. Pero da igual. Logra vaciar el sobre, que es de lo que se trata. Beautiful girls : Se marchan las chicas del cumpleaños llevándose a sus padres y los globos que decoraban el local. Es el momento de las quinceañeras, como esas tres que se acercan al mostrador. Pantalones muy cortos y bolsos largos que golpean contra sus muslos. Recuerdo entonces a la Natalie Portman de Beautiful Girls. Y como dicen que el recuerdo estimula las mismas zonas que se reaccionaron ante la escena inicial, es posible que alguna de esas quinceañeras sea Natalie Portman. Def Leppard : El toque nostálgico lo pone Def Leppard con el “Have you ever needed someone so bad?”.

Nada más levantarnos, la chica de los globos pasa un paño por nuestra mesa, como borrando nuestro rastro. Un esfuerzo inútil, como véis.

jueves, 7 de abril de 2011

Larga vida a los bancos tóxicos


Me tomo un cortado en una cafetería y, para acompañarlo, cojo un periódico. Resulta que es el de ayer, pero no me importa, aunque haya dos razones serias para dejarlo en su sitio:

1-No es muy higiénico. Sería preferible sentarse en un váter en el que no funcione la luz a leer este periódico por el que han pasado muchos índices mojados en saliva.

2-No hay nada más antiguo que el periódico de ayer.

Respecto a lo primero, diré que es el único periódico que hay en la cafetería y que más triste que tomarse un cortado solo es escuchar a las tres mujeres que hablan en la mesa de al lado (una de ellas supo ayer que estaba embarazada, así que dentro de nueve meses nacerá otro blog en el que se celebraran todas esas cosas que ya hemos hecho antes los siete mil millones de personas que ahora vivimos en el mundo. La paternidad como género literario es difícil, lo advierto). Respecto a lo segundo, es una frase que le escuché a un gilipollas muy inteligente (lo primero como persona, lo segundo como profesional), cuando me vio una mañana con el periódico del día anterior, y que me repito para no hacerle caso y para recordar que hay gilipollas muy inteligentes. Y al revés.

Pero hay que estar informado. Os digo diez noticias interesantes de ayer por si os pueden ser útiles hoy :

1-“La red terrorista Al Quaeda lanza una revista para mujeres que recoge recomendaciones para estar guapas e incitar a sus maridos a cometer actos suicidas”.
2-“Rebecca Suelen, acusada de homicidio y condenada a cadena perpetua, se ha alzado con la corona de Miss Penitenciaria del estado de Pernambuco".
3-“En 2015, todos en coches verdes menos Obama”.
4-“El precio de los productos agrarios se multiplicó por 4,23 desde su cotización en el campo hasta la venta al público en las tiendas el mes de marzo”.
5-"El ministro de Trabajo : “España precisa de lustros de sensatez salarial”.
6-"Competencia amenaza con multar a Joan Gaspart y la patronal empresarial por impulsar una subida de precios en todos los hoteles".
7-"La CMT expediente a Telefónica por ocultar datos a sus rivales".
8-“El 39% de los universitarios se iría de España aunque ganara menos”.
9-La Junta dio contratos por 5,9 millones a socios de Iván Chaves”.
10-“Bankia crea un “banco malo” para los activos tóxicos”.

Ya veis : abarcan desde a Edad Media hasta el siglo XXI, para que uno pueda decidir dónde quiere vivir. Es difícil elegir entre todas ellas, pero yo me quedo con la última. Me gusta lo de banco malo y lo de activos tóxicos. ¡Nosotros también hemos tenido nuestro escape nuclear financiero!. La verdad es que tengo muchas ganas de que empiece a funcionar ese banco tóxico para ver sus sucursales, su diseño, su publicidad, sus productos financieros, sus empleados, sus cajeros o su trato con el cliente. Lo de Bankia, la verdad, resulta bastante simple :

“Bankia : el primer banco de la nueva banca”.

Muy aburrido, como ver dormir a un koala. Qué mono. Qué aburrido. ¿Se caerá el koala del árbol mientras duerme? ¿Se morirá de repente?.

Frente a esa imagen de koala cariñoso, la de la banca tóxica me estimula más que la espera de la cuarta temporada de Breaking Bad. Trato de imaginarme cómo será. Igual se traen a los ingenieros de Fukushima para crear las sucursales, atendidas ya directamente por personas encarceladas por robo, que así podrían redimir parte de su condena, y en donde no sería posible entrar si el detector no te encuentra algún objeto metálico sospechoso. En las paredes de la sucursal, anuncios de productos financieros como éste:

“Depósito “Sé dónde vives”, en el que eres tú, carbón, el que nos pagas los intereses a nosotros.”

o éste :

“Cuenta remunerada “Tu hija nos vale”, que te asegura el reembolso de tu dinero si tu hija (*) pasa una noche con el director de la sucursal”.
(*) Aplicable sólo a mayores de dieciocho años.

Y multitud de folletos en los que anunciarían planes de pensiones en los que lo invertido se te devolvería sólo en el caso de jubilación con más de noventa años o fondos en donde la rentabilidad, por contrato, siempre fuera negativa.

Así podría ser la banca tóxica. ¿No os apetece ver en qué se convierte esa banca mala? Yo me muero de ganas. Y luego dicen que la economía es aburrida. Leed los suplementos económicos y veréis qué divertido es todo. Qué de motivos hay para empezar a reír y no parar con esos activos que, como los nucleares, habrá que enterrar bajo tierra sabiendo que también tardarán mucho tiempo en desaparecer.

Me termino el cortado. Los que digan que las cosas van mal, deberían escuchar a esas tres mujeres hablar. Todo está en orden. Todo sigue girando, como espermatozoides alrededor del óvulo. A la Naturaleza, afortunadamente, los titulares de nuestros periódicos le importan una puta mierda.